viernes, 15 de febrero de 2013

JUEGO DE PALABRAS...



Filosofando, palabrerio.-  


El fin de semana me encontró. Antonio era su nombre, un amigo me acerco sin darse cuenta unas palabras de el y sin imaginarlo siquiera me sumergí en su mundo, en ese mundo interno que solo los que aman leer pueden comprender.-
La profundad, de las cosas, de las personas.- Ni abajo ni arriba ni siquiera al costado, ni delante ni detrás, en todas partes, en cualquier parte. Profundidad.
¿Negación o afirmación? Profundidad. Vacío o completo. Profundidad. Mayor o menor. Profundidad, una simple o compleja fusión. Antonio decía “como me hice, no volvería a hacerme. Tal vez volvería a hacerme como me deshago”.
Sus palabras demuestran el claro ejemplo, la prueba viva de la profundidad de lo elemental.-
Si arriesga, digo en la profundidad en el ser profundo ¿se arriesga? Claro que si. Se arriesga a no encontrar NADA, por eso Antonio decía: “no descubras que puede no haber nada. Y nada no se vuelve a cubrir”.-  ¿No es una genialidad ese pensamiento?
O podes arriesgar a encontrar, miedo ¿miedo?  Absolutamente a veces de noche uno enciende la luz para no ver. ¿No te paso?
Al profundizar uno rompe barreras, rompe limites. Se corre hasta los extremos. Nos encontramos así quizás con el pensar profundo, leer en el interior de las cosas “entre- líneas”. Siempre hay algo subliminal solo es cuestión de que quieras verlo. Descubrimiento y creación, solo se trata de eso. ¿Acaso todo juguete no tiene derecho a romperse?
Ejercicio constante. Instinto. Escapar. Arrancar. Mirar. Bucear, coherencias e incoherencias. Decidir quedarte o llegar hasta el final, atravesar lo que sea necesario y enfrentar lo que estés dispuesto. ¿Acaso profundizar no es la forma más generosa del heroísmo? Así lo creo, así lo transcribo.-
Es conformismo o ser.- simple. Profundizar es ir siempre más allá.
Pienso, acaso ¿la profundidad podría ser lo opuesto a los políticos? Siempre pensé que la política maneja a los hombres, los materializa, les impone prioridades para mi, erradas, los subordina de un poder extraño y nefasto, el maldito poder y la ambición de algunos que generalmente se transforman en seres egoístas y mezquinos. Los mediatiza, los convierte en ganado.  Pero también están los hombres que sin ser políticos son así y quizás ahí la mayor tristeza.-
Al final Porchia decía: “Lo que hice o no hice, creo que pasó. Y lo que haré o no haré creo que también pasó”.
A veces parecía que la UTOPIA esta en mi camino, a cada paso ELLA PRESENTE. ¿Acaso no es ser utópica pensar, desear que me gustaría que todos se acompañen?

Lo cierto es que llega un momento, deseo no sea este, en que el lenguaje abandona a su papel principal y pasa a ser prueba o caución de lo indecible. Y más todavía: pasa simplemente a ser. Es la culminación del lenguaje, que se convierte entonces en el hombre mismo y adquiere su mayor dimensión de realidad, exigencia y desnudez, terriblemente próximo al pensar y al silencio.
Hay una frase de Porchia que me genera un deseo impresionante y me hace seguir reflexionando”  Estar en compañía no es estar con alguien, sino estar en alguien”.
¿Leíste al alquimista? Se me acaba de cruzar si aun no lo hiciste no pierdas la oportunidad, en el descubrirás que el amor cuando cabe en una flor, es INFINITO.-
Nada se pierde, todo se transforma. El pensar profundo TRANSFORMA, nos transforma y nos transporta. Como el amor, transformando, creando...
Haberte conocido Antonio el fin de semana pasado y haberte leído por toda la semana, me hace dar cuenta que estas en la línea fundamental donde se juntan el pensamiento y la imagen, la poesía y la filosofía.
Al final de cuenta, creo de verdad, que la profundidad no admite diferencias entre si, simplemente habría que animarse a profundizar cada cosa que sentimos, eso es parte de enfrentar y ver con claridad, incluso aquello que no tiene luz.-

Abrazo
Gab

PD: Te preguntaras: ¿quien es Antonio? Te cuento, Antonio Porchia.- Gracias Roberto.

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