domingo, 22 de julio de 2012

Un divorcio diferente...


Amanece y nos sorprende un día primaveral en pleno invierno. Nada puede impedir que lo disfrutes, mates mediante, comenzando y arrancando este nuevo domingo que se presenta ante nuestros ojos.

Hoy me gustaría compartir una carta que llego a mis manos hace algún tiempo, sobre un "Divorcio" y hoy me dieron ganas de regalársela a todos ustedes.

Que genial seria que una separación fuese de esta manera. Es real, es cierto. Es una carta que se escribió hace ya un tiempo y va dando la vuelta al mundo. Cuando todos pelean por los bienes materiales, esta carta nos demuestra que hay un mundo más allá del dinero.

Que la disfruten, como lo hice yo, cuando llego a mis manos.



  

 Querida:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.

A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario (...) y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar vos.

Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al movil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

- La piel de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.

- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.

- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.

- La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.

- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.

- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.

- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante  nuestra luna de miel en Londres.

- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR VOS:

- Los silencios.

- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.

- El sabor acre de los insultos y reproches.

- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.

- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa

- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.

- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.

- Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y
compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc.) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... Objetos.

Por último, recordarte el nº de teléfono de mi abogado (.......) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente.

Abrazo

Gab.


5 comentarios:

  1. Un enamorado que quiere lo mejor para su amada aunque ya no sea él el dueño de su corazón.
    Pero además un tipo generosor, -romanticismo pero con buen saldo bancoario jejeje-)

    ResponderEliminar
  2. jajaja... siempre tu gota de humor, me gusta!. Asi es, enamorado pero seguro con un buen saldo bancario. No existia el cepo en ese entonces, jajajaja... Besazo!

    ResponderEliminar
  3. que bueno seria si realmente fuese asi

    ResponderEliminar
  4. sisisi es muy bueno por eso senti compartirlo...

    ResponderEliminar